La constancia nos hará más fuertes

Julio 7, 2017

BY:Aleksandar Sørensen-Markovic

CATEGORY: Triatlón

A menudo olvidamos lo importante que es el día a día. Buscamos el mejor material posible, queremos cuidar la alimentación al detalle y nos gusta estar a la última con todo lo relacionado a nuestro deporte para tratar de ser mejores. Está claro que el material ayuda. Negarlo sería absurdo. También es bueno evolucionar, preocuparse por los avances que van apareciendo a lo largo del tiempo a través de nuevos métodos, pero puede que los resultados más visibles y directos los obtengamos de algo muy básico y fundamental que más de una vez pasamos por alto: La constancia.

Sí, eso enlazar varias semanas seguidas con buenos entrenos, sólidos acorde que los objetivos que nos hemos fijado y sobretodo, con nuestras oportunidades de entreno (no tiene sentido marcarse x horas semanales sabiendo que no las vas a poder hacer). Mejor marcarse 10h y cumplirlas o quedarse en 8h de entreno realizadas que marcarse 20h y hacer la mitad. Al final habrás entrenado lo mismo de las dos formas, pero las sensaciones a nivel mental serán muy distintas a buen seguro.

Lo mismo sucede con los entrenos, no por hacer un entreno muy largo y/o muy duro un día vamos a mejorar. Si después de este exigente entreno tenemos que parar demasiados días no habrá servido de nada. Si nuestra preparación es como una montaña rusa (llena de subes y bajas) no vamos a obtener todo el beneficio que el entrenamiento nos puede llegar a ofrecer.

Está claro que hay que descansar. El descanso no deja de ser otro día más de entreno y es indispensable para asimilar el trabajo hecho pero este, como el resto de entrenos debe ser estructurado. Descansar cuando lo tengas programado no cuando te apetezca o peor aún, cuando no seas capaz de cumplir con los entrenos.

Nuestro deporte, el triatlón, es claramente de resistencia y nuestro éxito depende casi exclusivamente de nuestro estado de forma (existen algunos otros aspectos pero de verdad ni tienen tanta importancia como la forma). Hay otros deportes en los que el talento marca las diferencias pero no es nuestro caso, no al menos de una manera categórica.

Por lo tanto, si un día tienes  3 horas de bici, no hagas 4 ni 5. Seguro que puedes hacerlas, nadie duda de ello, pero es probable que esas 3 horas estén allí por alguna razón. Puede que el día siguiente tengas un entreno exigente a pie. Sin duda será mucho mejor cumplir con ambas sesiones que no alargar en bici y al día siguiente tener que trotar suave o saltarse el entreno….

Es un buen momento para coger consciencia ahora que empieza el buen tiempo y todos tenemos unas ganas terribles de devorar kilometros. Recordad siempre cuando estéis entrenando, que mañana toca volver a entrenar 😉